A cierta velocidad
Hay canciones que no funcionan si hay alguien al lado. No porque sean tristes ni porque sean íntimas. Sino porque necesitan que la mente esté en dos lugares al mismo tiempo: en el camino de adelante y en el camino grande, ese que uno viene recorriendo desde hace años sin darse cuenta.
Neil Hannon le canta a eso en tres minutos. "The Heart is a Lonely Hunter" solo se disfruta a cierta velocidad, con el camino derecho enfrente. El corazón como cazador en una llanura, un pasado que dejar atrás, un futuro que todavía no se revela. La vida como obra de sombras que pasa mientras uno maneja.
Y cuando parece que el peso de ese inventario es demasiado, entra el solo de guitarra. Aire. Como esa recta larga después de una curva difícil donde uno pisa un poco más el acelerador sin saber bien por qué.
Para los viajes solos. Para cuando el camino de adelante y el de atrás se confunden en uno solo.