Relato de un náufrago, por Ivan Dessau
Ay...los patéticos temores de un burgués en vacaciones. Mi estado no era el mejor. Cargaba en mi mente la lava ardiente de los pensamientos, esos que se cocinan, se caldean y se vuelven a mezclar, pero nunca se sirven. Sólo una parte de mi mente se concentraba en el mundo exterior, básicamente en repetir como un loro dos simples palabras ante el acecho constante de los vendedores. -No, gracias.