Es difícil para el hombre entender la obsesión femenina por anotar todo lo que le pasa en un diario íntimo. Sobre todo si no es sólo un furor romántico adolescente. Pero en este caso tenemos que agradecerle a Patti su terquedad para mantener ese ritual aún en sus más oscuros momentos. El resultado es Eramos unos niños . Un libro, un diario, pero por sobre todo una hoja de ruta de una joven de pueblo que un día decide ir a la gran ciudad pensando en tomar la primera mano que encuentre, y este caso es la del artista Robert Mapplethorpe su guía, consejero y chamán. Así, todo junto. A través de las 294 páginas hay vitalidad, sueños, delirios, coraje, hambre, mucho rock (ese que va más allá de las canciones) y fuego. Estas dos almas gemelas vivieron en llamas la década del setenta y ochenta. Tanta llama consumió a Robert, y dejó en Patti unas cuantas quemaduras en forma de canción. Hablando de melodías, hay muchas en el libro y compilamos algunas que pasarán a escuchar/leer, luego de esta e...