Fuck al síndrome Aspen 102.3
Los que son padres van a coincidir conmigo. Qué difícil se hace escuchar nueva música en la etapa de la vida en la que los chicos son chiquitos. Bah, en realidad escuchar cualquier tipo de música, ver películas, seguir una serie o mirar un partido de fútbol. Para evitar la estampida de las mujeres o madres que lean esto, la cosa no tiene nada que ver con el amor que sentimos por nuestros hijos. Eso está fuera de discusión. Pero yendo particularmente a la música (el ítem que resisto a perder por el bien de este blog) estoy muy lejos de la imagen del hombre sibarita sentado en un sillón disfrutando de un Campari y picando buena música. Hoy me autodefino como un refugiado musical que escucha donde puede y como puede, pero ojo, lo importante es que la garra no se negocia. El adolescente cassetero que fui debe estar orgulloso de verme pelear para no ser un adulto Aspen 102.3.